Cuando estás en el mar, no importa el tamaño o la tecnología de la embarcación, en cualquier momento este puede hacer lo que le plazca contigo. Por eso el marino respeta su poder.

El cambio climático ha sido motivo de grandes discusiones entre quienes están de acuerdo con que es acelerado por la cantidad desproporcionada de monóxido de carbono que es lanzado al ambiente por la quema de combustibles fósiles; en cambio otros consideran que es un proceso natural de la tierra y que poco tiene que ver el ser humano con esa situación.

De estos últimos, destaca Donald Trump, presidente  de Estados Unidos, la mayor potencia del mundo comenzado este siglo XXI. En cualquier caso es innegable el impacto del cambio climático en la vida de la humanidad. 2017 se ha convertido en uno de los años con mayores desastres naturales de envergadura, entre ellos los huracanes. Para el momento de la realización de este escrito los huracanes Irma y María, ambos de categorías 5, causaron severos daños en islas del Caribe como San Martin que quedó devastada completamente. En sus calles refieren vídeos, que las personas se peleaban por el agua y la comida, un completo caos. Apenas una semana más tarde Dominica, otra isla del Caribe era arrasada por el huracán María con consecuencias similares, los niveles de destrucción fueron apocalípticos.

tormenta

Estos monstruos se forman en el mar, tormentas eléctricas que se acumulan mientras se desplazan sobre cálidas aguas, el aire cálido producido se eleva y se crea una baja presión en el océano, entonces esa presión se ve disminuida mientras gana altitud, vientos girando en sentidos contrarios la hacen girar, el sistema demanda mas aire caliente y este sube rápidamente, mientras el frío seco baja. Mientras el sistema avanza por el mar, su poder se vuelve en un monstruo con tentáculos de aire que llegan a alcanzar velocidades de hasta más de 260 kilómetros por hora. El mundo marítimo reconoce su inmenso poder y las embarcaciones que reciben su impacto se enfrentan a destino incierto, no hay forma de luchar contra eso, o te sales de su camino o soportas su castigo, casi siempre con un final letal.

Todos deben recordar la famosa película en la que George Clooney, haciendo el papel de capi de una embarcación pesquera llamada Andrea Gail, después de sortear múltiples obstáculos buscando hacer una buena pesca, logran llegar a un lugar en donde la jornada es tan productiva que todos están felices; pero para lograrlo tuvieron que viajar a una zona donde en la temporada de huracanes, la pesca es una tarea suicida, su violencia es tal, que existe el mito de que nadie sale de allí con vida. Pero el capi con sus valientes marinos, como Odiseo en la magnífica obra de Homero, retan el poder de la naturaleza y el resultado no demoró en llegar.

cielo desde el espacio

Varios sistemas de inestabilidad atmosférica eran anunciados como la hecatombe del siglo, el barco con aquellos intrépidos marinos estaban en su camino; pero no lo sabían, una vez que pudieron darse por enterados, sabían que su única salvación reposaba en la gran reputación del capi, si había alguien en este mundo que podía salir de esta era él. Las proyecciones meteorológicas empeoraron cuando se percataron que varios sistemas podían unirse en uno solo y crearían una tormenta perfecta. Contra vientos embravecidos y olas gigantes causadas por aquella impresionante tormenta, el barco y sus tripulantes batallaron hasta que llegó un momento de paz, todos se alegraron, menos el capi, él sabía lo que sucedía, estaban en el ojo de la bestia. Cada uno después de vivir las más elevadas angustias terminó engullido por aquella fuerza implacable.

Un grupo de rescate de la armada salió en su búsqueda; pero jamás fueron encontrados.

Las fuerzas de la naturaleza no tienen límites, son impresionantes, intimidantes e implacables. Para muchos lo más fácil es atribuirles todo ese enorme poder a una fuerza divina, que escapa de nuestra razón.