Para quienes han estado en el mar, sobre todo en mar abierto, donde no puedes ver una costa cerca y el horizonte solo te muestra una interminable línea de agua.

Ya sea que estés en una embarcación pequeña o en una mega embarcación, la sensación es abrumadora. Dice un proverbio chino de la antigüedad: un barco puede mantenerse sobre el mar; pero en cualquier momento este puede ser tragado por él.

Aunque un tanto trágico, es muy real, existen una serie de fenómenos climáticos naturales que pueden cambiar la aventura, el trabajo o un simple viaje, en una fatalidad.

Pero, ¿Qué crees que pasaría si en un viaje la tripulación se queda sin agua dulce? Hemos oído y visto de muchas tragedias en el mar ocasionadas por deshidratación, de hombres que toman agua salada, se vuelven dementes e incluso mueren. Parece paradójico que entre tanta agua una persona pueda morir de sed.

vaso de aguaSabes que entre los más importantes elementos para vivir está el agua. Eso es algo que hemos aprendido de pequeños y aunque el mar también es agua, no consumimos agua salada sino dulce.

Cuando una persona consume agua de mar porque no tiene agua para saciar su sed se produce en su cuerpo un efecto conocido como Ósmosis, es dicho de manera sencilla, un proceso en el cual una célula saca agua de su interior porque en su exterior hay mucha sal, esto lo hace para permanecer en equilibrio y causa un efecto que puede ser grave para el cuerpo  humano. La células se encogerán por esta acción, el organismo responderá lanzando la sal sobrante fuera del organismo, a través de la orina y lo hará con más frecuencia para eliminar la sal en exceso, con lo que se generará una situación de deshidratación, porque orinaremos más agua que la que consumimos.

Para complicar más aún el escenario, esta situación producirá que nuestros latidos del corazón aumenten por encima de lo normal y las venas deberán contraerse para mantener la presión arterial, sentiríamos en nauseas en ese momento, nos abrigaría una gran debilidad y comenzaríamos a ver cosas que no son, estaríamos en una fase donde aparecerían los delirios y si no se toma agua en el corto tiempo, el cuerpo comenzaría a fallar, la sangre no podría llegar al cerebro y la consecuencia inevitable sería el coma y luego un fatal desenlace.

Así pues, tener agua dulce en un barco en medio del mar es aún más importante, el mantenerla o poder procesarla es clave para la supervivencia, porque no hay forma de obtenerla en el tiempo que se necesita.

Es por eso que dentro de una embarcación, la red de tuberías de agua dulce son de gran relevancia.  El agua que se consume en un barco grande se obtiene por el tratamiento del agua de mar, a menos que se cargue directamente en el puerto; pero esta última es insuficiente para la demanda, por lo que siempre hay que recurrir al primero. Básicamente los barcos tienen los mismos problemas de fuga que se dan en tierra, lo único es que en una situación de emergencia climática, el auxilio externo podría demorar en llegar, lo que hace medular garantizar el líquido vital. Imaginen por un momento una situación como la planteada en un crucero, en donde hay tantas personas a bordo.

sala de máquinasAunque para estas embarcaciones, la fuente de generación de agua sea interminable porque tienen mucha materia prima (el mar), las filtraciones pueden deteriorar la nave y aunque eso no haría que la vida de los pasajeros y tripulantes esté en riesgo, si podría dañar la imagen del negocio.

A veces las fugas de agua hacen trabajar más de lo adecuado a las máquinas que las hacen circular por la red de tuberías, estas pueden colapsar y el agua no llegaría al destino. Aunque el crucero tenga las herramientas para su reparación, esto produciría un caos en el servicio con consecuencias impredecibles en los pasajeros. Un barco como un crucero puede remediarlo por sus grandes capacidades y previsiones, pero una situación de estas en un barco de mucho menor calado podría causar mayores problemas. Otra cosa son las redes eléctricas, que pueden ser afectadas por fugas de agua y pueden provocar daños importantes en naves de distinto tamaño.